Iglesia Nueva Apostolica Lezama
AtrásUbicada en la dirección Hipólito Yrigoyen 100, en la localidad de Lezama, Provincia de Buenos Aires, se encuentran las instalaciones de lo que fue la Iglesia Nueva Apostólica Lezama. Para cualquier persona que busque un lugar de culto activo de esta denominación en la zona, el dato más relevante y determinante es que este establecimiento se encuentra cerrado de forma permanente. Esta situación representa el principal punto negativo para quienes pudieran estar interesados en sus servicios religiosos, ya que la comunidad que alguna vez se congregó aquí ha debido cesar sus actividades en este lugar o reubicarse.
A pesar de su cierre, es importante comprender el contexto de lo que esta iglesia representaba. Como parte de la Iglesia Nueva Apostólica Sud América, con sede administrativa en Buenos Aires, esta comunidad en Lezama era un punto de encuentro para los fieles de una fe cristiana con una estructura y doctrina particulares. La misión general de la Iglesia Nueva Apostólica es difundir el Evangelio, bautizar con agua y Espíritu Santo, y ofrecer una asistencia espiritual cercana, fomentando una comunión donde los miembros experimenten el amor de Dios. Cuando estuvo activa, la sede de Lezama sin duda funcionó como un centro vital para estos propósitos, ofreciendo un espacio para el desarrollo espiritual y el fortalecimiento de lazos comunitarios entre sus miembros.
La Doctrina y Práctica de la Fe Nueva Apostólica
Para entender el valor que esta iglesia pudo haber tenido para sus congregantes, es útil conocer las creencias que la sustentan. La Iglesia Nueva Apostólica es una denominación cristiana trinitaria que se originó en 1863 a partir de un cisma con la Comunidad Católica-Apostólica. Su base doctrinal es la Sagrada Escritura, pero le otorgan una importancia fundamental a la figura del Apóstol en la actualidad, creyendo que la gracia de Dios opera a través de ellos, de una manera similar a la iglesia cristiana primitiva. Esta es una de las principales diferencias con otras iglesias cristianas.
La estructura es jerárquica, con un Apóstol Mayor como máxima autoridad a nivel mundial, actualmente Jean-Luc Schneider, cuya sede se encuentra en Zúrich, Suiza. A nivel regional, la iglesia se organiza en áreas de Apóstol de Distrito, como la de Sudamérica, que atiende a Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay. Esto significa que la comunidad de Lezama, aunque local, formaba parte de una red internacional con más de nueve millones de miembros en casi todo el mundo.
Sacramentos y Servicios Divinos
La Iglesia Nueva Apostólica reconoce tres sacramentos: el Santo Bautismo con Agua, el Santo Sellamiento y la Santa Cena. El Santo Sellamiento es particularmente distintivo, ya que es el acto por el cual un Apóstol impone las manos sobre un creyente bautizado para que reciba el don del Espíritu Santo. Esta creencia en la necesidad de un Apóstol para conferir el Espíritu Santo es un pilar de su fe.
En cuanto a los servicios, no se denominan "misas". El término correcto es "Servicios Divinos". Si bien es imposible consultar los Horarios de Misas o servicios para la sede de Lezama debido a su cierre, en las comunidades activas suelen realizarse Servicios Divinos los domingos por la mañana y también algunos días entre semana. La Iglesia Nueva Apostólica Sud América a menudo transmite sus servicios dominicales a las 10:00 (hora Argentina) a través de su sitio web, lo cual se ha convertido en una alternativa importante para quienes no pueden asistir presencialmente.
Aspectos Positivos del Legado y la Organización
Aunque el edificio en Lezama ya no esté operativo, los aspectos positivos de la organización a la que pertenecía merecen ser destacados. La Iglesia Nueva Apostólica pone un fuerte énfasis en la comunidad y el cuidado pastoral. Sus miembros reciben asistencia espiritual continua y se fomenta una estrecha comunión. La existencia de una sede física en Lezama proporcionó durante años un ancla comunitaria, un lugar de referencia para celebraciones, consuelo y guía espiritual.
Además, la organización cuenta con programas específicos para diferentes grupos de edad, como niños y jóvenes, y una fuerte tradición musical que enriquece sus servicios. Estos elementos, que seguramente formaron parte de la vida de la comunidad de Lezama, son un testimonio del enfoque integral de la iglesia hacia la vida de fe de sus miembros.
Lo Negativo: El Cierre y sus Implicaciones
El punto más desfavorable es, sin lugar a dudas, su estado de "cerrado permanentemente". Esto genera una serie de inconvenientes directos para cualquier persona interesada. Para los antiguos miembros, significa la pérdida de su lugar de reunión habitual y la posible fragmentación de su comunidad. Para los nuevos residentes en Lezama o aquellos que buscan unirse a esta fe, representa una barrera insalvable, obligándolos a buscar alternativas en otras localidades, lo que implica desplazamientos y una desconexión del entorno local.
La falta de información pública sobre los motivos y la fecha del cierre de la sede de Lezama es otra desventaja. No hay un registro claro o un comunicado accesible que explique qué sucedió con la comunidad, si fue absorbida por otra congregación cercana o si simplemente se disolvió. Esta ausencia de comunicación puede generar incertidumbre y frustración en quienes buscan respuestas.
Alternativas para los Fieles en la Región
A pesar del cierre de esta iglesia, aquellos interesados en la fe nuevoapostólica no se encuentran sin opciones. La principal recomendación es visitar el sitio web oficial de la Iglesia Nueva Apostólica Sud América (inasud.org). Allí se puede encontrar un mapa de comunidades para localizar las iglesias activas más cercanas. También es la fuente principal para acceder a los horarios de servicios divinos transmitidos en vivo y a una gran cantidad de material doctrinal, noticias y publicaciones que permiten mantenerse conectado con la fe.
la Iglesia Nueva Apostólica Lezama es hoy un recordatorio de una comunidad de fe que tuvo su espacio físico en Hipólito Yrigoyen 100. Su cierre permanente es el factor decisivo para cualquier potencial visitante. Sin embargo, la organización a la que pertenece sigue activa y robusta a nivel regional e internacional, ofreciendo recursos digitales y una red de otras parroquias y comunidades para quienes deseen practicar y conocer más sobre esta particular vertiente del cristianismo. La búsqueda de un lugar de culto es una decisión personal, y en el caso de esta denominación en Lezama, requiere mirar más allá de esta dirección ahora inactiva y conectarse con la estructura más amplia que la sustentaba.