IGLESIA
AtrásLa Iglesia Catedral Nuestra Señora de la Candelaria y San Antonio se erige como un pilar fundamental en el paisaje urbano y espiritual de Humahuaca. Declarada Monumento Histórico Nacional el 14 de julio de 1941, este templo no es solo un lugar de culto activo, sino también un repositorio de arte e historia que refleja la profunda fusión cultural de la Quebrada. Su construcción original, que se remonta al período entre 1631 y 1634, ha sufrido diversas modificaciones a lo largo de los siglos, consolidando la fisonomía que presenta hoy, con sus dos características torres campanario y una fachada de inspiración clásica popular que data de finales del siglo XIX.
Valor Arquitectónico y Artístico
El edificio, construido principalmente en adobe, posee una sola nave con una cubierta a dos aguas, una simplicidad estructural que contrasta con la riqueza ornamental de su interior. Al ingresar, la atención se dirige inmediatamente al retablo mayor, una obra de arte policromada encargada en 1680 por don Pedro Ortiz de Zárate. Realizado en madera por el escultor Juan de Salas, presenta un estilo renacentista con columnas salomónicas y motivos vegetales que enmarcan seis nichos. Este conjunto, junto a otros elementos litúrgicos, crea una atmósfera de solemnidad y reverencia.
Un tesoro invaluable que alberga esta iglesia es la colección de doce pinturas de los profetas, obras del artista indígena Marcos Zapaca, una figura destacada de la célebre Escuela Cuzqueña. Estas piezas son consideradas el patrimonio artístico más importante del templo y un testimonio del sincretismo cultural que define a las iglesias de la región andina. La influencia de la pintura cuzqueña, que combinaba técnicas europeas con la cosmovisión local, es palpable en estas obras, convirtiendo a la catedral en una parada obligatoria para los interesados en el arte sacro virreinal.
Un Punto de Encuentro para la Comunidad y el Turismo
Ubicada estratégicamente frente a la plaza principal y el Cabildo histórico, la catedral es el epicentro de la vida social y religiosa de Humahuaca. Su relevancia se magnifica durante las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de la Candelaria, cada 2 de febrero, un evento que atrae a multitudes de fieles y visitantes. Sin embargo, su atractivo más singular y conocido ocurre diariamente. A las 12 del mediodía, desde el reloj del Cabildo adyacente, emerge una figura articulada a tamaño real de San Francisco Solano para impartir una bendición. Este espectáculo, inaugurado en 1940, congrega a una gran cantidad de personas en la plaza, convirtiéndose en un ritual diario que fusiona la fe popular con el atractivo turístico.
Aspectos Positivos
Sin duda, el mayor fuerte de esta parroquia es su inmenso valor histórico y cultural. Ser un Monumento Histórico Nacional en un estado de conservación notable es un gran atractivo. La riqueza de su patrimonio artístico interior, especialmente las pinturas de la Escuela Cuzqueña y el retablo mayor, ofrece una experiencia cultural y espiritual profunda. La ubicación central es inmejorable, facilitando el acceso y convirtiéndola en un punto de referencia ineludible. La singularidad de la bendición de San Francisco Solano al mediodía es un evento único que genera un gran interés y deja una impresión duradera en los visitantes. A pesar de la limitada información en la fuente original, que solo muestra una reseña de 5 estrellas sin texto de un usuario, la reputación general del lugar es muy positiva, consolidada por su importancia histórica y sus tradiciones vivas.
Aspectos a Mejorar y Consideraciones
A pesar de sus múltiples virtudes, existen algunos puntos débiles y consideraciones que los potenciales visitantes deben tener en cuenta. Uno de los desafíos más notables es la inconsistencia y, a veces, la dificultad para encontrar información precisa y actualizada sobre los Horarios de Misas y los horarios de apertura. Algunas fuentes indican que la iglesia puede tener horarios de visita muy restringidos, a veces limitándose a una hora al día, lo que puede causar inconvenientes a quienes no planifican con antelación. Se recomienda encarecidamente verificar los horarios en el lugar para evitar decepciones.
Otro punto a considerar es la gran afluencia de público, especialmente en los momentos previos a la bendición del mediodía. La plaza y los alrededores de la iglesia pueden llegar a estar muy concurridos, lo que podría restarle tranquilidad a la experiencia para aquellos que buscan un momento de recogimiento espiritual. Además, dentro del templo rige una estricta prohibición de tomar fotografías y videos para proteger el patrimonio, una norma que, si bien es comprensible y necesaria, puede ser una desilusión para algunos turistas.
Finalmente, la presencia digital del comercio, según los datos proporcionados, es mínima. Una sola reseña, aunque positiva, no ofrece una visión amplia y diversa de las experiencias de los visitantes recientes, lo que dificulta a los viajeros modernos evaluar el lugar basándose en opiniones actualizadas. En un mundo cada vez más digital, fortalecer este aspecto podría mejorar la comunicación con los potenciales feligreses y turistas.
La Iglesia Catedral Nuestra Señora de la Candelaria es mucho más que un simple edificio; es el corazón latente de Humahuaca. Su valor trasciende lo puramente religioso para convertirse en un símbolo de la historia, el arte y la identidad de la Quebrada. Para los fieles, es un centro espiritual vibrante; para los viajeros, una cápsula del tiempo que ofrece una conexión tangible con el pasado colonial y la rica herencia andina. Si bien es aconsejable ser previsor con los horarios de visita y estar preparado para las multitudes, la experiencia de contemplar su arte, sentir su historia y presenciar sus tradiciones bien vale la pena. Es una de las Iglesias y Capillas más significativas del noroeste argentino, un lugar que amalgama fe y cultura de una manera única e inolvidable.