Capilla La Montonera
AtrásUbicada en la esquina de Catamarca y 24 de Septiembre, la Capilla La Montonera se erige como un remanso de paz y un testimonio viviente de la historia de Santiago del Estero. No es una de las grandes Basílicas ni una imponente Catedral, sino una construcción más íntima y recogida, cuya importancia trasciende su tamaño. Para muchos santiagueños, es un lugar cargado de recuerdos de infancia y un punto de referencia espiritual ineludible en el paisaje urbano.
Quienes la visitan suelen describirla como una de las capillas más hermosas y singulares de la ciudad. Su arquitectura, de estilo neocolonial español, fue proyectada por Aníbal Oberlander y Olaechea durante su reconstrucción en la década de 1940. El edificio actual, de una sola nave y con un característico techo de tejas a dos aguas, reemplazó a un antiguo y humilde oratorio que albergaba la imagen de Nuestra Señora de la Merced. Este diseño sencillo pero elegante le confiere una atmósfera de serenidad que invita a la introspección, una cualidad que los visitantes destacan constantemente al hablar de la "paz" que se respira en su interior.
Un Vínculo Indeleble con la Historia Argentina
El nombre "La Montonera" no es casual; está profundamente arraigado en los turbulentos años de la organización nacional argentina. La tradición cuenta que el oratorio original era el lugar donde las milicias gauchas, conocidas como "montoneras", se detenían para orar y pedir protección divina antes de marchar al combate. Esta conexión se consolidó gracias a la devoción del General Antonino Taboada, quien encomendaba sus tropas a la Virgen de la Merced.
Un episodio clave en esta historia fue la Batalla de Pozo de Vargas en 1867. Se dice que, tras obtener la victoria, el General Taboada y sus soldados regresaron a la capilla para agradecer a la Virgen por su protección. A partir de ese momento, la advocación mariana venerada en el templo pasó a ser conocida popularmente como la "Virgen de la Montonera", sellando para siempre el vínculo entre esta pequeña iglesia y las luchas por la unidad del país. Este legado la convierte en un Monumento Histórico Provincial, declarado como tal en 1940, en gran parte gracias a los esfuerzos de una asociación vecinal liderada por el músico Andrés Chazarreta para salvarla de ser rematada.
Aspectos Positivos: Un Refugio Cuidado y Accesible
Más allá de su valor histórico y arquitectónico, la Capilla La Montonera recibe elogios por su estado de conservación y el entorno que la rodea. Los visitantes frecuentes y los vecinos de la zona señalan que el espacio circundante está bien mantenido, vigilado e iluminado, lo que transmite una sensación de seguridad y cuidado que realza la experiencia de la visita. Este es un punto a favor importante, ya que demuestra un compromiso con la preservación no solo del edificio, sino de todo su contexto inmediato.
Otro aspecto sumamente positivo y que merece ser destacado es su accesibilidad. La capilla cuenta con una entrada adaptada para sillas de ruedas, un detalle que, si bien puede parecer menor, es fundamental para garantizar que todas las personas, sin importar su movilidad, puedan acceder a este espacio de fe y patrimonio cultural. Esta inclusión la posiciona como una de las parroquias y lugares de culto más considerados de la ciudad.
El Entorno Urbano: Un Punto de Controversia
A pesar de los múltiples atributos positivos, existe un punto de discordia que genera opiniones encontradas entre los visitantes y locales: la modernización de la plazoleta ubicada frente a la capilla, conocida como Plaza del Maestro o Plaza Andrés Chazarreta. Varios testimonios, especialmente de quienes conocieron el lugar antes de su remodelación, expresan su descontento con las nuevas intervenciones urbanísticas.
La crítica principal se centra en que las nuevas estructuras —como gradas, oficinas y otras construcciones modernas— rompen con la armonía estética del conjunto. Se argumenta que el diseño original del parque, con una parquización más clásica y sencilla, complementaba y realzaba el estilo neocolonial de la capilla. La modernización, en cambio, es percibida por algunos como una intervención que compite visualmente con el monumento histórico en lugar de enmarcarlo, restándole protagonismo y alterando la atmósfera tradicional que lo caracterizaba. Este debate entre la preservación del encanto histórico y las necesidades de la vida urbana moderna es un factor que los potenciales visitantes deben tener en cuenta, ya que la percepción del entorno puede influir en la experiencia global.
Información Práctica para el Visitante: Horarios de Misas y Contacto
Para quienes deseen participar en las celebraciones litúrgicas, es fundamental conocer los horarios de misas. Sin embargo, estos horarios pueden variar según la época del año, festividades especiales o disposiciones de la parroquia. Se han registrado actividades como la Bendición de Ramos que inician en la capilla, conectándola con la Iglesia Nuestra Señora de la Merced. Dada la naturaleza cambiante de los cronogramas, la recomendación más fiable es contactar directamente con la administración de la capilla.
Para obtener información actualizada y precisa sobre los horarios de misas, confesiones u otros servicios religiosos, se aconseja llamar al número de teléfono 0385 424-0612. De esta manera, los fieles y visitantes pueden planificar su visita con certeza y asegurarse de poder participar plenamente en la vida espiritual de esta histórica capilla santiagueña.
Un Balance de Tradición y Modernidad
En definitiva, la Capilla La Montonera es mucho más que un simple edificio religioso; es un cofre de historia, un centro de devoción popular y un oasis de tranquilidad en medio del ajetreo de Santiago del Estero. Sus puntos fuertes son innegables: una arquitectura bella y evocadora, una atmósfera de paz que impregna sus muros, un excelente estado de mantenimiento y un loable esfuerzo por ser accesible para todos. Su profundo significado histórico la posiciona como una visita obligada para quienes buscan conectar con las raíces de la región.
El único aspecto que genera debate es su diálogo con el entorno urbano inmediato, donde la modernidad de la plaza adyacente choca con la sensibilidad de quienes prefieren una estética más tradicional. No obstante, esta tensión no opaca el valor intrínseco de la capilla. Es un lugar que merece ser visitado, evaluado con ojos propios y, sobre todo, experimentado en su dimensión espiritual, histórica y comunitaria. Representa una pieza clave en el mosaico de iglesias y capillas que enriquecen el patrimonio de Santiago del Estero.